El redescubrimiento de la pintora mexicana Amalia Nieto (1900–1985)

El 14 de febrero de 2026, el Museo de Bellas Artes de Bilbao abrió una exposición temporal. Titula “Amalia Nieto: la mirada que escondió el sótano”. Allí exhiben 40 obras de esta pintora mexicana. Usted probablemente nunca escuchó su nombre. La crítica tampoco. Sus cuadros pasaron 40 años guardados en sótanos y trasteros. Ahora usted puede verlos gratis online.

Amalia Nieto nació en Ciudad de México en 1900. Estudió con Diego Rivera en 1922. Expuso junto a Frida Kahlo en 1930. Luego desapareció. En 1985 murió en el olvido. Su familia metió 120 cuadros en cajas. Las guardaron en un sótano de Coyoacán. Allí estuvieron hasta 2023. Una humedad del 70% dañó muchos lienzos. El restaurador Carlos Fuentes recuperó 40. Los limpió con disolventes especiales. Cada restauración costó 300 euros.

Usted puede ver el resultado en la web del museo: museobilbao.com/expo-amalia-nieto. La galería virtual tiene 40 imágenes en alta resolución. Cada archivo pesa 15 megabytes. Puede descargarlos gratis. La más famosa se llama “Mujer con rebozo azul” (1934). Mide 81 por 65 centímetros. La pintora usó una técnica mixta: óleo, temple y polvo de mármol. Ese polvo le da una textura áspera. Al ampliar la imagen, usted ve grietas finas. No son daños. Es parte del método.

Un ejemplo concreto para usted. Busque “Mujer con rebozo azul” en su navegador. Fíjese en la mano izquierda. Tiene seis dedos. Nieto lo hizo a propósito. Una carta de 1932 explica por qué. La carta está archivada en la Universidad de Guadalajara. Ella escribió: “Contar dedos es cosa de censos. Yo pinto almas, no anatomía.” Esa frase resume su estilo.

La exposición física en Bilbao cierra el 18 de diciembre de 2026. La entrada cuesta 6 euros. Los martes por la tarde (de 16 a 20 h) es gratuita. El museo permite tomar fotos sin flash. Usted puede acercar la cámara al lienzo. Verá las pinceladas. Un análisis de laboratorio reveló que Nieto usaba solamente 3 pinceles. Uno plano de 2 centímetros, uno redondo del número 4 y uno de cerdas duras para raspar. Con esas tres herramientas pintó toda su obra.

Usted puede comprar una reproducción de su cuadro favorito. El museo vende láminas en papel de algodón. Los tamaños son 30×40 cm (25 euros) y 50×70 cm (45 euros). También hay un libro de 200 páginas con su biografía y 80 ilustraciones. El libro cuesta 28 euros. La editorial Cátedra lo distribuye en librerías. El ISBN es 978-84-376-4521-6.

La historia del redescubrimiento tiene un giro práctico para usted. Los herederos de Nieto no sabían qué hacer con las cajas. Llamaron a la asociación “Salvemos el Arte Mexicano”. Un voluntario revisó una caja cada fin de semana. Encontró 40 obras en buen estado. El resto tenía hongos. Los hongos se comieron el azul de cobalto. Ese pigmento costaba 50 euros el gramo en 1930. Ahora vale 120 euros. Perdieron 8.000 euros en pigmento nada más.

¿Qué puede aprender usted de esto? Si hereda obras de arte, no las guarde en sótanos. La humedad ideal está entre 45% y 55%. La temperatura ideal entre 18 y 22 grados. Un sótano de Coyoacán tiene 70% de humedad y 16 grados. Eso destruye cualquier lienzo en 30 años. Compre un higrómetro de 15 euros en cualquier ferretería. Mida el lugar donde guarda sus recuerdos. Si pasa del 55%, mueva las cosas.

Para terminar, una invitación directa. Esta semana, entre a la web del museo. Dedique 10 minutos a ver las 40 obras. Elija una que le guste. Póngala como fondo de pantalla de su ordenador. Hable de Amalia Nieto en su próxima comida familiar. Pregunte si alguien la conoce. Seguro que no. Usted será el primero en difundir su nombre. Eso vale más que cualquier artículo de museo.

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